miércoles, 21 de mayo de 2025

Amebiasis

 

Nitazoxanida en la enfermedad intestinal por E. histolytica

Es efectiva en niños y adultos para el tratamiento de la amebiasis intestinal invasiva.

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Introducción

La amebiasis –una enfermedad parasitaria causada por Entamoeba histolytica– es la tercera causa de enfermedades parasitarias luego de la malaria y la esquistosomiasis. Es frecuente en países en vías de desarrollo y constituye un riesgo para la salud para las personas que viajan.

El 90% de las infecciones por E. histolytica se presenta como colonizaciones asintomáticas del tracto gastrointestinal. La enfermedad sintomática puede aparecer como diarrea transitoria hasta casos más graves de colitis fulminante, con manifestaciones que pueden incluir las del síndrome disentérico, megacolon tóxico y peritonitis hasta la enfermedad extraintestinal, cuya manifestación más frecuente es el abceso hepático o la amebiasis hepática. Hasta la fecha no se conocen por completo los factores involucrados en la invasividad de E. histolytica.

Para el diagnóstico de la infección es importante diferenciarla de la producida por E. dispar. Las pruebas serológicas para detectar anticuerpos contra E. histolytica pueden realizarse mediante hemaglutinación indirecta (IHA [indirect haemagglutination assay]) o por inmunoelectroforesis de contracorriente. El enzimoinmunoanálisis (ELISA) basado en antígenos también es sensible y específico para su diagnóstico en materia fecal pero se requieren muestras frescas o congeladas. Las técnicas de reacción en cadena de la polimerasa resultan poco prácticas en la mayor parte del mundo.

El tratamiento de la amebiasis sintomática, tanto intestinal como extraintestinal, comprende el empleo de metronidazol u otro nitroimidazólico seguido de un amebicida con actividad en la luz intestinal como iodoquinol, paromomicina o furoato de diloxanida. Respecto de la infección asintomática, dado el riesgo de transmisión y de la gravedad de la enfermedad invasiva, se recomienda su tratamiento con un agente de acción local.

La nitazoxanida (NTZ) tiene actividad contra bacterias anaerobias, parásitos y virus y ha sido aprobada en los EE.UU. para el tratamiento de la diarrea y enteritis por Cryptosporidium spp y Giardia lamblia y se evalúa su empleo para la infección por Clostridium difficile, la gastroenteritis por rotavirus y norovirus y la hepatitis C crónica.

Los estudios in vitro mostraron que la NTZ y su metabolito activo –la tizoxanida– son al menos tan potentes como el metronidazol frente a cepas de E. histolytica sensibles a este agente y mantienen la actividad contra cepas resistentes o poco sensibles a metronidazol.

Los autores realizaron 2 estudios aleatorizados, a doble ciego y controlados con placebo de NTZ para el tratamiento de la diarrea y enteritis asociadas con E. histolytica como único patógeno entérico. Efectuaron un estudio en adultos y otro en niños y también publicaron los resultados de 17 pacientes con amebiasis hepática tratados con NTZ.


Materiales y métodos


Un estudio incluyó participantes ≥ 12 años tratados con tabletas de NTZ y, el otro, niños de entre 1 y 11 años que recibieron una suspensión oral del mismo agente. El objetivo fue evaluar la efectividad de la droga para el tratamiento de la diarrea y enteritis por E. histolytica (quistes o trofozoítos de E. histolytica y dispar observados en materia fecal con microscopio y ELISA+ para E. histolytica). Se empleó un control con placebo. Los pacientes en los que los síntomas se agravaron, como presencia de sangre en materia fecal, fueron separados del estudio para recibir tratamiento de rescate.

El criterio de valoración principal de los estudios fue la respuesta clínica registrada a los 7 días en la visita de seguimiento, que fue clasificada como buena (ausencia de síntomas, de diarrea acuosa y no más de 2 deposiciones blandas, y ausencia de hematoquecia en las últimas 24 horas y de síntomas y materia fecal blanda en las últimas 48 horas) o persistencia de la enfermedad. El criterio de valoración secundario residió en la respuesta microbiológica definida como erradicación (ausencia de quistes o trofozoítos de E. histolytica en 2 muestras de materia fecal recolectadas entre los días 7 y 10 del estudio) o persistencia.

Fueron evaluados para la inclusión en el estudio los pacientes que consultaron por diarrea en la clínica ambulatoria del Benha University Hospital o el University Hospital de Alejandría, en Egipto. Los participantes presentaban diarrea (≥ 3 deposiciones no formadas por día), ≥  1 síntoma digestivo (dolor abdominal, náuseas, vómitos, flatulencia), trofozoítos de E. histolytica/dispar identificados en materia fecal mediante microscopia y ELISA+ en materia fecal para E. histolytica. Los criterios de exclusión abarcaron la presencia de otros patógenos intestinales, embarazo o lactancia, empleo de drogas con actividad contra protozoos en las 2 semanas previas y pacientes con sida u otros trastornos inmunológicos.

Los pacientes ≥ 12 años recibieron una tableta de 500 mg de NTZ o placebo 2 veces por día, durante 3 días consecutivos; en tanto que los participantes entre 4 y 11 años fueron tratados con 10 ml de la suspensión de NTZ 100 mg/5 ml o placebo, 2 veces por día, durante 3 días y los pacientes de entre 1 y 3 años, 5 ml de esta suspensión o placebo 2 veces por día, por 3 días. El fármaco debía tomarse junto con las comidas. Los pacientes debían registrar diariamente la frecuencia y consistencia de la materia fecal y otros síntomas. Además de la medicación, los participantes recibieron terapia de rehidratación junto con indicaciones para el correcto manejo metabólico y nutricional de la diarrea.

El día 7, los pacientes debían concurrir a la clínica para una evaluación. Se tomaron muestras de materia fecal: 2 al menos con 24 horas de diferencia entre los días 7 y 10, y una tercera muestra en el día 14, que fueron examinadas mediante microscopio, incluyendo una prueba de ELISA para E. histolytica.

Los pacientes que consultaron en el University Hospital de Alejandría fueron evaluados para ser incluidos en un estudio no controlado sobre el tratamiento de la amebiasis hepática con NTZ. Los criterios de inclusión comprendieron fiebre, dolor abdominal, hepatomegalia, serología reactiva para E. histolytica por IHA y masa única hipoecoica hepática en la ecografía, compatible con abceso. Fueron excluidos aquellos que presentaron abcesos múltiples, con peligro de ruptura inminente y las mujeres embarazadas o en período de lactancia. Los participantes recibieron una tableta de 500 mg de NTZ con las comidas, cada 12 horas, durante 10 días y permanecieron internados durante el tratamiento. La respuesta clínica fue definida como la resolución de los síntomas clínicos de amebiasis invasiva (fiebre, dolor abdominal y hepatomegalia) y de la leucocitosis al final de la terapia, sin recurrencia de la amebiasis hepática hacia el día 30 del estudio. 


Resultados


Entre febrero de 2004 y octubre de 2005, los investigadores examinaron las muestras de materia fecal de 4 587 pacientes sintomáticos. Se observaron quistes o trofozoítos de E. histolytica/dispar en muestras de 5.5% de los pacientes y 3.4% de éstas fueron confirmadas mediante prueba de ELISA. Ambos estudios abarcaron 100 pacientes que cumplieron los criterios de inclusión. Dos participantes tratados con tabletas (ambos del grupo placebo) no concurrieron al seguimiento y se consideraron fracasos terapéuticos de acuerdo con el protocolo.

Para el criterio principal de análisis (exclusión de pacientes sin quistes o trofozoítos de E. histolytica en la muestra inicial y sujetos con otros patógenos), las tasas de respuesta por grupo de tratamiento fueron 94% de respuesta clínica en el grupo activo frente a 50% en el grupo placebo (p < 0.001) y 94% de respuesta microbiológica con tratamiento activo frente a 43% con placebo (p < 0.001). La correlación entre la respuesta clínica y microbiológica fue casi perfecta en los grupos con NTZ, con 30 de 32 pacientes con respuesta clínica libres de quistes o trofozoítos de E. histolytica en las muestras de materia fecal de los días 7 a 10. Doce de los 15 fracasos clínicos en los grupos tratados con placebo presentaban E. histolytica en la muestra de materia fecal de seguimiento y 10 de los 15 pacientes con respuesta clínica en los grupos placebo resultaron negativos para el parásito en las muestras de los días 7 a 10. Uno (2%) de los 47 pacientes con respuesta clínica en el grupo que recibió NTZ presentó E. histolytica en la muestra de materia fecal del día 14, que señaló reinfección o respuesta incompleta al tratamiento. El resto de los 46 pacientes con respuesta clínica persistieron negativos para E. histolytica hacia el día 14 de estudio. El 17% de los 23 pacientes con respuesta microbiológica en el grupo tratado con placebo presentó E. histolytica en la muestra de materia fecal del día 14.

Durante el seguimiento, 14 pacientes refirieron 1 o más efectos adversos, independientemente de la causa; éstos abarcaron somnolencia (4 NTZ), dolor abdominal (2 NTZ, 1 placebo), cefalea (2 NTZ, 1 placebo), fatiga (1 NTZ, 1 placebo), orina amarillenta (1 NTZ, 1 placebo), náuseas (1 placebo), vómitos (1 placebo) y dispepsia (1 NTZ). En general, los efectos adversos fueron leves y transitorios y ninguno requirió la interrupción del tratamiento.

Por otro lado, fueron incluidos en el estudio de amebiasis hepática 17 adultos (14 de sexo masculino), con una media de edad de 29 años y peso corporal medio de 63.8 kg. Cada uno de los pacientes presentó fiebre, dolor abdominal y hepatomegalia y en la ecografía mostraron una única masa hipoecoica hepática compatible con abceso. La serología para E. histolytica (IHA) mostró títulos elevados en los 17 casos y se comprobó leucocitosis en el 71% de los pacientes. Se identificó E. histolytica en la materia fecal de un solo paciente antes del tratamiento. Los 17 participantes respondieron a la terapia, con resolución de los síntomas antes del final del estudio. Antes del quinto día de tratamiento, la temperatura era < 37.5º C en el 82% de los casos y, al final del tratamiento, ninguno de los pacientes presentaba fiebre. La leucocitosis también se resolvió en todos los participantes hacia el día 10 de estudio. Ninguno de los pacientes tuvo complicaciones 20 días posteriores al tratamiento, tampoco abandonaron la terapia ni requirieron aspiración de material purulento del hígado. Las muestras de materia fecal recolectadas en los días 10 y 30 fueron negativas para E. histolytica en los 17 pacientes. No se informaron eventos adversos.


Discusión


Los estudios aquí presentados muestran la efectividad de la NTZ en el tratamiento de la enfermedad invasiva del tracto intestinal y el hígado causada por la infección con E. histolytica. Además, mostraron la efectividad de la NTZ para eliminar E. histolytica del tracto intestinal. Un esquema de 3 días con NTZ podría reemplazar tratamientos más prolongados de metronidazol seguido por un amebicida de acción luminal. En caso de enfermedades más graves, la duración del tratamiento puede extenderse más de 3 días.

En muchos casos no puede realizarse el diagnóstico de infección por E. histolytica debido a tiempo, costos o carencia de métodos diagnósticos confiables. En estos casos, concluyen los autores, el tratamiento empírico con NTZ sobre la base del diagnóstico clínico puede ser una opción apropiada.

martes, 12 de febrero de 2019

Leishmaniosis visceral y tegumentaria


La Leishmaniosis es una zoonosis que se considera una enfermedad emergente y reemergente en países tropicales y subtropicales. Tiene dos formas clínicas fundamentales: la visceral y la tegumentaria. En aislamiento del germen en las ulceras el paciente y las pruebas serológicas constituyen las principales elecciones diagnosticas unido al genio epidemiológico. El gucantime sigue siendo la droga de elección en el tratamiento.

Leishmaniosis visceral y tegumentaria
Autores: Dr. Eusebio Castillo Marcial (1) Dr. Juan Carlos Rojas Fernández (2) Dr. Henyer García Bell (3) Dr. Leslie Alvares Cardona (4) y Dr. C Alfredo de la A. Izquierdo Hernández (5)
Introducción:
La leishmaniosis está constituida por un grupo de enfermedades zoonoticas causadas por varias especies de protozoos del género Leishmania. Los parásitos son transmitidos a los humanos por la picadura de las hembras de mosquitos de los géneros Phlebotomus y Lutzomya, (jején en Cuba, Palomilla en Colombia) de los cuales unas 30 especies son vectores demostrados. (1, 2)
La enfermedad por su naturaleza zoonótica, afecta tanto a perros como humanos. Sin embargo, animales silvestres como zarigüeyas, coatíes y osos hormigueros entre otros, son portadores asintomáticos del parásito, por lo que son considerados como animales reservorios. (3,4) El período de incubación varía de 10 días a 24 meses (promedio 2 a 6 meses) luego de la picadura del vector, aunque puede ser más prolongado, extendiéndose a varios años (5,6)
Generalmente cursa con dos formas clínicas: La leishmaniosis tegumentaria (LT) cuyo agente más frecuente y asociado a brotes es Leishmania braziliensis, y la visceral (LV o kala-azar) (fiebre negra en idioma hindi) zoonosis, potencialmente grave y fatal, causada en América por Leishmania infantum. Los casos sintomáticos de LV tienen desenlace fatal si no son tratados de manera adecuada y oportuna (7,8)
El género Leishmania comprende protozoarios parásitos pertenecientes a la Familia Trypanosomatídae y al Orden Kinetoplastida, cuya principal característica estructural es la de poseer un orgánulo citoplasmático: el kinetoplasto. La presencia de este último, es de capital importancia en la identificación morfológica de las fases evolutivas del género Leishmania. (9,10)
Método
En el presente trabajo hacemos referencia a dos casos de Leishmaniosis: una tegumentaria y la otra visceral, en un paciente adulto del género femenino el primero y otro visceral en una preescolar del mismo género, o sea en las edades pediátricas, de una zona endémica del municipio Codó en el estado Maranhao en Brasil.
 Caso# 1. Se trata de una paciente femenina de 34 años de edad con antecedentes de salud aparente que acudió a nuestro servicio por presentar lesiones en extremidad inferoroanteromedial de la pierna del tipo eritematoulceropustulocostrosa, con dolor e impotencia funcional. Refiere la paciente que la lesión comenzó como una pápula, que le hizo recordar la picadura de insecto para lo cual hizo tratamiento local, no resolviendo por lo que decidió buscar los servicios médico.
Se le realizo un minucioso examen físico, se le indicaron los exámenes complementarios confirmándose el diagnostico de leishmaniosis tegumentaria. Se le impuso tratamiento a base de Glucantime a dosis de 20mg/ kg de peso por 20 días, la se repite 2 o 3 semanas después.
Caso # 2. Paciente de 3 años de edad la cual es traída a consulta por el familiar por presentar dolor abdominal, quejido, fiebre no constatada termométricamente, palidez cutaneomucosa y aumento de volumen del abdomen y otros síntomas de malestar general.
Al examen físico se comprueba la palidez tanto de la piel como de las mucosas, temperatura de 38 grados centígrados, hepatomegalia y esplenomegalia gigantes. Se realiza además la maniobra de Tarral siendo esta positiva, comprobándose la ascitis, abdomen de batracio. Con este cuadro se decide remitir para mejor estudio y tratamiento. Se le realizan visitas periódicas, siendo los complementarios positivos a Leishmaniosis Visceral.
Análisis y discusión de los resultados.
Las leishmaniosis tegumentarias son diagnosticadas cuando se demuestra la presencia de amastigotes en las lesiones sugestivas de este parasitismo, igualmente, si por cultivo «in vitro», comprobamos la evolución de formas promastigotes derivadas de las respectivas formas intracelulares. (11, 12)
La úlcera es la más frecuente presentación clínica de LTA, independientemente de la especie de Leishmania causante del cuadro dermatológico, estas lesiones ulcerosas francas generalmente se encuentran conta­minadas secundariamente con diversos patógenos: hongos como Paracoccidiodes braziliensís, y Histoplasma capsulatum, Sporothrix schenckii y bacterias piogénicas, tipo Staphylococcus y Streptococcus, o también Mycobacterium. (13, 14)De aquí se desprende que además de las medidas específicas de la enfermedad también hay que combatir a estos agentes con medidas enérgicas tanto locales como sistémicas.La LV o kala-azar puede aparecer de manera súbita con vómitos, diarrea, fiebre y tos. El riesgo de desarrollar enfermedad sintomática aumenta con la desnutrición, la infección VIH y en niños inmunocomprometidos. El período de incubación varía de 10 días a 24 meses (promedio 2 a 6 meses) luego de la picadura del vector, aunque puede ser más prolongado, extendiéndose a varios años. La mayor parte de los casos ocurre en menores de 10 años de edad. (15, 18)

Formas clínicas:– Asintomática: se diagnostica solo por la serología positiva.
– Aguda: Se caracteriza por fiebre alta, similar a un cuadro séptico, alteraciones hematológicas, hepatoesplenomegalia, en general con buen estado general.
– Clásica o kala-azar: fiebre persistente y ondulante, hepato-esplenomegalia masiva; el bazo puede llegar hasta la fosa ilíaca derecha, con distensión abdominal. Presentan adenopatías generalizadas, sangrados (epistaxis, hemorragia gingival), anorexia, pérdida de peso, caquexia, debilidad progresiva y signos de desnutrición calórico-proteica como edemas y ascitis. Hay alteraciones en la piel, que puede ser grisácea, oscura o pálida, reseca y escamosa; el pelo aparece adelgazado. En los complementario podemos encontrar pancitopenia, hipergammaglobulinemia. (17, 18)
El cuadro clínico que presente el paciente, el genio epidemiológico y los exámenes comentarios, en esta forma clínica las pruebas serológicas permitirán hacer el diagnóstico oportuno en beneficio del paciente. Lo ideal sería diagnosticar la enfermedad en la etapa asintomática, para ellos es indispensable realizar la pesquisa activa por el equipo de trabajo de medicina familiar a quien le corresponde desarrollar este tipo de investigación científica.
Siempre la mejor forman de combatir esta terrible zoonosis es la prevención donde el control de los perros domésticos serán la mejores e as acciones.
Conclusiones
La leishmaniosis es una zoonosis frecuente en nuestro medio, constituye un serio problema de salud en nuestra área donde la tegumentaria es una de las principales causas de dermatosis.
El diagnostico se realiza por el aislamiento del germen en las úlceras de los enfermos y por pruebas serológicas entre la que podemos mencionar la de Montenegro y la inmunocromatografía con el antígeno rK39, el cual ha mostrado altos valores de sensibilidad (88-96%) y especificidad (96-100%) (15, 16, 17, 18)
Las complicaciones infecciosas y las hemorragias son las principales causas de mortalidad
Anexos fotográficos





leishmaniosis
Leishmaniosis
leishmaniosis-visceral
Leishmaniosis visceral

viernes, 18 de agosto de 2017

Miasis Forunculoide

Resumen:
La miasis es una enfermedad producida en tejidos o en cavidades corporales por la infestación de larvas de algunas especies de dípteros; su clasificación se hace según el sitio anatómico de infestación o de acuerdo al ciclo vital de la especie. En Venezuela, la mayoría de los casos reportados presentan las lesiones en el tronco y extremidades. Se reporta el caso de un lactante con diagnostico presuntivo de piodermitis en el cuero cabelludo, que al ser descostradas se extraen larvas vivas Dermatobiahominis. Se hace una revisión sobre este tema.
Miasis Forunculoide
Autores:
Dr. Jesús Manuel Castellano Ibañes 1
Dr. Elio Goide Linares 2
Lic. Jacqueline Ochando Guerra 3Dr. Pedro Fermín Reyes García 4
Dra. Marelis Martín Jimenez 5
  1. Especialista de Primer Grado en Pediatría. Máster en Atención Integral al niño. Profesor Instructor.
  2. Especialista de Segundo Grado en Pediatría. Máster en Atención Integral al niño. Profesor Auxiliar.
  3. Licenciada en enfermería, Máster en asesoramiento genético.
  4. Especialista de Primer Grado en Medicina Interna. Máster en Urgencias Médicas. Profesor Instructor.
  5. Especialista de primer Grado en Higiene y Epidemiología. Máster en enfermedades infecciosas.
Hospital General Docente “Juan B. Viñas González.” Palma Soriano. Santiago de Cuba.
Palabras clave: miasis, piodermitis, lactante.
INTRODUCCIÓN:Las infestaciones por las larvas de las moscas (Díptera),se conoce con el término de Miasis. Entre los agentes etiológicos más comunes están las moscas de los géneros: Sarcophaga, Dermatobia, Oestrus, Gastrophilus, Cochliomyia, Lucila, Chrysomya y Musca. Específicamente parasita humanos, ganado bovino y ovino, gatos, perros y conejos.
La enfermedad se conoce comúnmente con el nombre de “bichera” o “gusanera” es de distribución mundial, principalmente en las regiones tropicales y subtropicales, en América se le considera endémica desde México hasta el norte de argentina. En Venezuela desde 1963 se han reportado casos de infestación humana  (1)
En particular la Dermatobiahominis (Nuche), produce una miasis forunculoide.
En 1840 el Dr. Frederick W. Hope propuso el término “miasis” para definir esta entidad nosológica y pueden ser clasificadas topográficamente, según los tejidos que afectan en: cutáneas, las que afectan piel con o sin efectuar migración por los tejidos, se alimentan de tejidos vivos o muertos del huésped, líquidos corporales, provocando molestias y dolor y sistémicas, las que aunque su localización inicial sea la piel, estas realizan una migración y desarrollo final en tejidos como gástrico, intestinal, rectal, urinario, auricular y oftálmico (2).
Las moscas productoras de miasis pueden clasificarse en función de su relación parasitaria en tres categorías; los parásitos obligatorios que requieren tejido vivo para su desarrollo, los parásitos facultativos que usualmente se desarrollan en carroña o desperdicios pero pueden invadir heridas o tejido necrótico y los parásitos accidentales que sólo producen miasis tras la ingestión accidental de huevos o larvas.
Durante el verano la infestación es más frecuente, condicionado por los suelos húmedos y las temperaturas entre 18 8 y 24ºC que se alcanzan durante el invierno favorecen el desarrollo de la pupa, lo que aumenta la población de moscas en los meses subsecuentes
Su distribución geográfica hacen de la miasis forunculosa una patología frecuente en el medio rural, especialmente entre la población campesina e indígena antecedentes de gran importancia para el diagnóstico precoz. Actualmente sólo se reportan casos humanos de manera esporádica y aislada aunque en algunas regiones de Panamá se estima que 6 de cada 7 hombres contraen la enfermedad durante su vida. (4-6)
La mosca adulta captura otros insectos (vectores), generalmente un hematófago como mosquitos y moscas picadoras y deposita 10 a 50 huevos sobre su abdomen sin afectar su capacidad de vuelo. Se nombran como portadores conocidos a 48 especies de dípteras y una garrapata (Amblyommacajennense). Posteriormente el vector pica al huésped y las larvas, al sentir el cambio de temperatura, se liberan y penetran por el orificio causado por la picadura o por un folículo, sin causar molestias.La larva de Dermatobia permanece en el tejido subcutáneo del huésped por 1 a 4 meses, creciendo, mudando dos veces, larva madura se adhiere con dos garfios y respira por el agujero de penetración. Cuando se presenta en sitios no endémicos y si no se consideran los antecedentes epidemiológicos, sociales y ambientales que pueden estar asociados al cuadro clínico del paciente se puede retardar el diagnóstico y realizar tratamientos incorrectos, generalmente porque pueden confundirse fácilmente con furúnculos de causa bacteriana como en el caso motivo de esta comunicación y en otros diagnosticados
Al inicio se presenta una pápula y el paciente refiere prurito, después dolor local y sensación de movimiento de la larva, posteriormente desarrolla una lesión parecida a un furúnculo e inflamación dolorosa en el punto de penetración por la piel, al exprimir estos nódulos se expulsa la larva característica de Dermatobia. Se cita que en cada paciente puede haber de 1 a 15 larvas aunque en un mismo paciente se observó 28 según estudio realizado. (7)
Las lesiones pueden presentarse en varias partes del cuerpo, principalmente de la cabeza, brazos, espalda, abdomen, glúteos, muslos y axilas y constatarse adenopatías regionales y síntomas sistémicos como malestar general o fiebre. La complicación más frecuente es la infección secundaria, pero existe un caso de muerte de un niño, por migración del insecto al cerebro. (8)
En los exámenes de laboratorio sólo se encuentra leucocitosis y eosinofilia Se recomienda dirigir el tratamiento al alivio del dolor, el uso de antibióticos tópicos para prevenir infecciones y local mediante la oclusión del orificio de entrada de la larva con vaselina, resina de árbol, trozos de tocino, carne o grasa, aceite mineral, petrolato, cera, pegamento, yeso, barniz de uñas, tabaco, ceniza,la aplicación tópica de insecticidas, solución fenicada al 4%, éter o cloroformo (que paralizan a la larva), compresas calientes o inyectar lidocaína con el fin de asfixiar al parásito y obligarlo a salir, posteriormente se realiza presión manual hacia fuera, extracción de la larva con pinzas y se retira el material utilizado. (9,10)
En ocasiones se ha utilizado la escisión quirúrgica convencional, irrigar y administrar antibióticos con resultados satisfactorios. (9)
Caso clínico.
En el hospital general Eugenio Perez D´Bellard, se revisó la historia clínica de un lactante de 11 meses atendido en el mes de enero de 2014 con el diagnóstico clínico y parasitológico de miasis forunculoide
Se realizó una revisión de la literatura a través de Pubmed y Scielo.
Lactante masculino de 11 meses de edad que reside y procede de un área rural de la región de Guatire, del estado Miranda en el oriente de Venezuela sin antecedentes patológicos, el cual es traído al servicio de emergencia pediátrica del hospital general Eugenio Perez D´Bellard en el mes de enero de año 2014 acompañado por su madre por presentar desde hace aproximadamente 10 días lesiones postulo- costrosas en cuero cabelludo, había recibido tratamiento casero local sin obtener mejoría por el contrario empeoraron las lesiones y el paciente se mostraba irritable como muestra de dolor.
En el examen general se observó mala higiene personal y en el regional se constató adenopatías cervicales. Al inspeccionar la cabeza se encontró todo el cuero cabelludo cubierto por lesiones postuló- costrosas y en algunas al descostrar quedaban pequeños orificios con un fluido seroso o serohemático y era posible observar la presencia de numerosas larvas.
Para facilitar la salida de las larvas se aplicó en la entrada a las lesiones esencia de anís permitiendo su extracción con mayor facilidad utilizando pinzas, sé identificaron como larvas Dermatobiahominis y posteriormente la lesión fue desinfectada y liberada de tejido necrótico. En los doces días de tratamiento se le extrajeron un total de veinte y ochos larvas.Desde el punto de vista clínico se diagnosticó miasis cutánea.
Este paciente recibió tratamiento endovenoso con antibiótico del tipo de la oxacillina y además ketoprofeno como antiinflamatorio.
Comentario.
La presentación del caso tiene la finalidad de enfatizar en la importancia del enfoque clínico, epidemiológico, social y ambiental ante un paciente con forunculosis múltiple causada por miasis, para evitar errores de diagnóstico y tratamientos inadecuados, y poco citada en la literatura consultada. Cuando se presenta en sitios no endémicos y si no se consideran los antecedentes epidemiológicos, sociales y ambientales que pueden estar asociados al cuadro clínico del paciente se puede retardar el diagnóstico y realizar tratamientos incorrectos, generalmente porque pueden confundirse fácilmente con furúnculos de causa bacteriana como en el caso motivo de esta comunicación y en otros diagnosticados. (10)
Foto numero 1: Dermatobia hominis (Nuche)miasis-mosca-Dermatobia-hominis

Foto numero 2: Extracción manual de las larvas

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Foto numero 3: Múltiples larvas en un recipiente.

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Referencias bibliográficas.
1. Rev Cent Dermatol Pascua • Vol. 18, Núm. 3 • Sep-Dic 2009. Rodríguez AM y col. Miasis furunculoide múltiple.www.medigraphic.org.mx.
2. Garcés JM, Vealt M, Villar J, Nogués X. Enfermedades infecciosas cutáneas importadas. Peu. [Internet]. 2007 [Citado 13 de noviembre de 2011]; 27 (4): [Aprox. 5p.]. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2479849
3. Rocha Zamzoum MN. Miasis en cavidad bucal. Rev Asoc Odontol Argent. [Internet]. 2010 [Citado 13 de noviembre de 2011]; 98 (4): [Aprox. 3p.]. Disponible en: http://www2.aoa.org.ar/Magazine.aspx?Id=70&Pag=1
4. Espinoza A, Quiñones-Silva J, Garay O. Miasis en cavidad oral por Cochliomyiahominivorax: reporte de un caso. Rev Peru Med Exp Salud Pública. [Internet]. 2009 [Citado 13 de noviembre de 2011]; 26 (4): [Aprox. 3p.]. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342009000400021&lng=es&nrm=iso&tlng=es
5. Portella Pasqualette HA, Soares-Pereira PM, GregórioCalás MJ, de Castro Riveiro dos Santos R, VaizziiManoel V. Miíase Mamária: relato de 2 casos. Rev Bras Ginecol Obstet. [Internet]. 1999 [Citado 15 de septiembre de 2011]; 21 (8): [Aprox. 3p.]. Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/%0D/rbgo/v21n8/12681.pdf
6. Miranda Cueto H. Miasis en Trujillo, Perú: observaciones clínicas y entomológicas. Folia Dermatol Peru. [Internet]. 2007 ene-abr [Citado 15 de septiembre de 2011]; 18(1): [Aprox. 4p.]. Disponible en: http://revistas.concytec.gob.pe/scielo.php?pid=S1029-17332007000100003&script=sci_arttext&tlng=es



Larva Migrans Cutánea. Presentación de un caso

Fundamento: La Larva Migrans cutánea es la dermatosis tropical adquirida más frecuente cuya descripción data de hace más de 100 años. Se manifiesta como una erupción cutánea eritematosa, serpentiginosa y pruriginosa, causada por la penetración accidental y la subsiguiente migración de larvas de diversos parásitos nematodos.
Autores:Dra. Yamilse María Torres León. Especialista de Primer grado en Medicina General Integral. Profesor Asistente. Máster en Emergencias Médicas. Instituto Superior de Ciencias Médicas Martha Abreu de Villa Clara. Facultad de Ciencias Médicas: Dr. Faustino Pérez Hernández. Policlínico Juan Latinan Aguilar. Banao. Sancti Spíritus. Cuba
Dr. Jorge Enrique Pérez Díaz. Especialista de Primer grado en Medicina General Integral. Máster en Emergencias Médicas. Profesor Asistente. Instituto Superior de Ciencias Médicas Martha Abreu de Villa Clara. Facultad de Ciencias Médicas: Dr. Faustino Pérez Hernández. Policlínico Juan Latinan Aguilar. Banao. Sancti Spíritus. Cuba.
Laura Beatriz Antúnez Torres. Estudiante de 4to año de la carrera de medicina. Instituto Superior de Ciencias Médicas Martha Abreu de Villa Clara. Facultad de Ciencias Médicas: Dr. Faustino Pérez Hernández. Sancti Spíritus. Cuba.
Resumen
Objetivo: Mostrar un caso de Larva Migrans cutánea y su evolución.Caso: Describimos un niño de 3 años de edad, quien fue traído por su madre a nuestro servicio por lesiones en la región glútea.
Conclusión: El pronóstico de la Larva Migrans cutánea es excelente ya que es una enfermedad autolimitada. Los humanos son huéspedes finales accidentales. La larva muere y las lesiones resuelven dentro de 4-8 semanas, en raros casos hasta 1 año. Las personas que viajan a regiones tropicales o tienen mascotas deben estar alertas.
Palabras claves: larva migrans cutánea, dermatosis.
Introducción.
Larva migrans cutánea, síndrome de migración larvaria cutánea, erupción reptante, erupción serpiginosa [1] o dermatitis serpiginosa [2] es una dermatosis causada por la migración subcutánea de diferentes especies de nemátodos parásitos, alimentándose de las sustancias que se encuentran únicamente en una de las capas inferiores de la piel. No es contagioso, y se adquiere por contacto directo con tierra o arena contaminada con heces de perros o gatos parasitados. La infección no requiere la presencia previa de heridas en la piel.
Esta es una patología frecuente en zonas tropicales y subtropicales que satisfacen las exigencias del parásito. Los reportes de hallazgos en humanos de larva migrans cutánea mencionan principalmente a turistas de países europeos y de EUA al Caribe, México (Caribe mexicano, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Guerrero), Brasil, Colombia, Jamaica, Venezuela, Barbados, Senegal y varios países asiáticos, destacando Tailandia, así como países africanos. Los casos autóctonos en Europa y EUA son escasos.
No tiene predilección por sexo, raza ni edad pues depende de la exposición, aunque es más frecuente en niños. La infección se adquiere por el contacto de la piel con suelos contaminados con materia fecal de perros infectados. Las larvas penetran activamente por la piel, aún sin solución de continuidad, folículos pilosos y rara vez, mucosas.
El diagnóstico se basa de manera fundamental en los antecedentes epidemiológicos y cuadro clínico. El diagnóstico diferencial debe realizarse con los parásitos que pueden causar larva migrans cutánea. Es una afección generalmente autolimitada pero existen medicamentos para su rápido tratamiento evitando así complicaciones en la piel u otros órganos.
Se describe el caso de un niño de 3 años de edad al que se le diagnostica una larva migrans y su favorable evolución.
Presentación de caso
Paciente MHG, piel negra, masculino, de 3 años de edad, procedente de área rural, que comienza con lesiones eritematosas y muy pruriginosas en la región glútea. Luego aparecen surcos en la piel y lesiones por rascado (fig 1). Se le realiza confirmación clínica del diagnóstico y se le impone tratamiento con albendazol durante 3 días, el cual se repite luego de una semana, resolviendo el cuadro (fig 2). Se le ofrece orientacion a la madre sobre higiene personal y ambiental, así como sobre nutrición y el cuidado de las mascotas.
Antecedente patológicos personales: nada a señalar.
Antecedentes patológicos familiares: madre hipertensión arterial, padre sano
Examen físico positivo: dermatológico: lesiones serpinginosas y eritematosas en las nalgas con escoriaciones debido al rascado.
Exámenes complementarios: hemoglobina: 11,4 g/L; hematocrito: 0,43; leucograma: leucocitos 8,3 x 109/L; segmentados: 0,49; eosinófilos: 0,09; linfocitos: 0,35; eritrosedimentación: 32mmol/H; glicemia: 4,8mmol/L; Radiología de tórax normal; Ultrasonografía abdominal normal.
Conclusión: Larva Migrans Cutánea.
El paciente ha evolucionado sin complicaciones, no teniendo afectación de ningún otro órgano hasta el momento de esta publicación.
Discusión
La Larva Migrans Cutánea (LMC) es un síndrome causado por la presencia y subsecuente migración de larvas de nematodos de diferentes animales en capas superficiales y/o profundas de la piel. Constituye una de las dermatosis zoonóticas más frecuentes en zonas tropicales y subtropicales.
Los principales agentes etiológicos son Ancylostoma caninum y Ancylostoma braziliense, el primero nematodo de cánidos y el segundo de cánidos y félidos. Con menor frecuencia se identifica, a nivel mundial: Ancylostoma tubaeforme, Uncinaria stenocephala, Uncinaria ceylanicum, Baylisascaris procyonis, Bumostomum phlebotomum. Además, se ha reportado en Asia la presencia de Ancylostoma ceylanicum, parásito de perros y gatos, en tracto gastrointestinal de humanos 1.
Actualmente se utiliza el término de síndrome de larva migrans cutánea asociado a uncinarias de animales (siglas en inglés HrCLM: hookworm-relatedcutaneous larva migrans) para evitar confusiones con las diversas patologías que pueden dar lugar a un cuadro de larva migratoria 2, 3.
Los microhábitats apropiados se encuentran en zonas costeras con presencia habitual de perros, lo que ocasiona que los turistas estén en riesgo de adquirir la enfermedad al caminar con los pies descalzos o asolearse en las playas (50% de los casos). También existen reportes de infección por fómites (ropa o toallas contaminadas) y al manipular flores contaminadas con tierra que contenía larvas infectantes 4. Asimismo se considera en riesgo a los niños, debido a sus hábitos de juego, a jardineros y otros sujetos que se encuentren expuestos a suelos apropiados con materia fecal de perro disuelta (“invisible”).
Evidentemente, las deficiencias en el control de esta parasitosis y otras enfermedades zoonóticas depende de la falta de cultura en el país sobre el cuidado responsable de millones de animales de compañía, y la carencia de medidas apropiadas para informar a la población y a profesionales de la salud, desde hace décadas.
En cuanto al cuadro clínico los pacientes refieren con frecuencia el sentir “un piquete” en el sitio de entrada de la larva (o larvas). Horas después de la penetración aparece una pápula pruriginosa. En el transcurso de días o semanas y a una distancia aproximada de 1-2 cm de la primera lesión la migración de las larvas da lugar a trayectos levantados, sinuosos, únicos o múltiples, de acuerdo al número de parásitos, con pápulas, vesículas, descamación y eritema (signo de la dermatitis verminosa reptante). Estos trayectos avanzan generalmente unos cuantos mm/día. La lesión es progresiva y causa un prurito muy importante (primera causa de consulta) Las zonas corporales afectadas con mayor frecuencia son dorso y planta de los pies, manos, glúteos, área anogenital, tronco, muslos y piernas.El cuadro se resuelve habitualmente en unas semanas (20 – 80% de las larvas muere en el transcurso de 2 – 8 semanas), sin embargo, existen diversos reportes de pacientes, cuyas manifestaciones se mantuvieron a lo largo de 4 – 15 meses, y hasta años, en casos muy raros 5,6.
La infección bacteriana es frecuente, así como dermatitis por contacto por automedicación con remedios tópicos.
El diagnóstico es clínico, aunque podemos apoyarnos en los estudios de laboratorio que reportan de manera poco consistente eosinofilia y niveles altos de IgE total.
La biopsia de piel ofrece el diagnóstico definitivo, pero es difícil localizar a los parásitos debido al movimiento errático de las larvas 7, 8.
El tratamiento medicamentoso se puede realizar con:
  • Ivermectina VO 200 µg/kg en dosis única.
  • Albendazol VO 400 mg/día/3 – 7 días (ocasionalmente debe prolongarse)
  • Tiabendazol tópico 10 – 15%, 3 aplicaciones/día/5 días. Su eficacia es similar a la de la Ivermectina, pero no es práctico en lesiones extensas y en la foliculitis 9, 10, 11.
En nuestro caso, el paciente se recuperó totalmente luego de recibir el tratamiento en dos ocasiones sin ninguna complicación. La familia recibió información útil para prevenir dicha enfermedad.
Conclusiones
El pronóstico de la Larva Migrans cutánea es excelente ya que es una enfermedad autolimitada. Los humanos son huéspedes finales accidentales. La larva muere y las lesiones resuelven dentro de 4-8 semanas, en raros casos hasta 1 año. Las personas residentes y aquellas que viajan a regiones tropicales o tienen mascotas deben estar alertas.
Figura 1: Paciente con lesiones por Larva Migrans Cutánea antes del tratamiento.
Figura 2: Paciente 1 semana posterior al tratamiento.
Anexos – Larva Migrans Cutánea. Presentación de un caso
https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/wp-content/uploads/Anexos-Larva-Migrans-Cut%C3%A1nea.-Presentaci%C3%B3n-de-un-caso..pdf

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